lunes, 9 de noviembre de 2015

Normas Tecnológicas de Edificación (NTE)

Las NTE son un conjunto de documentos técnicos de buena práctica para el diseño y ejecución de los elementos constructivos.

Constan de 155 normas (ahí es nada) agrupadas en 8 "familias" y divididas en "subfamilias". Las "familias" son las siguientes:
  1. Acondicionamiento del Terreno,
  2. Cimentaciones,
  3. Estructuras,
  4. Fachadas,
  5. Instalaciones,
  6. Particiones,
  7. Cubiertas,
  8. Revestimientos.
A su vez, cada norma está desglosada hasta en 6 apartados:
  1. Diseño,
  2. Cálculo,
  3. Construcción,
  4. Control,
  5. Valoración,
  6. Mantenimiento.
Las NTE básicamente facilitaban el diseño y ejecución de una edificación proporcionando soluciones constructivas válidas para las anteriores NBE.

Actualmente se usan como documentación de referencia, ya que el CTE permite utilizar cualquier solución siempre y cuando cumpla las exigencias del propio código.

En la página GEOTEKNIA.com se pueden encontrar todas las normas tecnológicas publicadas. Además están muy organizaditas.

Ya de paso agradezco a GEOTEKNIA que conserve los documentos y los disponga al público en la web.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Código Técnico de Edificación (CTE)

El Código Técnico de Edificación (CTE) es la normativa que regula la calidad de la edificación en España.
Está compuesto por una serie de documentos (Documentos Básicos - DB) donde se especifican los requisitos mínimos que han de tener las edificaciones en el momento de su proyección.
También hay que decir que el CTE es un código "vivo", y eso significa que está en continuo cambio a fin de adaptarse a las necesidades de la sociedad, y por lo tanto sus documentos son revisados cada cierto tiempo y modificados si fuera necesario.

La mejor forma de estar actualizado es visitar de vez en cuando la página oficial del Ministerio de Fomento, donde a demás de colgar los documentos, se facilitan programas e información de interés en el mundo de la edificación.

Y por qué no decirlo, el diseño actual de la página está muy chulo...

PÁGINA DEL MINISTERIO DE FOMENTO

lunes, 3 de agosto de 2015

De la caridad a la calidad

Paseando por el Facebook me ha llamado la atención una entrada que hacía la revista escala, enlazando con la página arq.clarin.com. La entrada decía: La vivienda social requiere calidad, no caridad profesional.
En el artículo, el arquitecto chileno Alejandro Aravena, a pesar de que se refiere a la vivienda social chilena (las VPO en España, para que nos entendamos), habla de algo se puede aplicar tanto a vivienda social como a vivienda privada, que es no hacer más de lo estrictamente necesario y lo más barato posible.
El mismo Aravena propuso un sistema de edificación para su país que desde mi punto de vista es cuanto menos, curioso. Recomiendo la lectura del artículo y el visionado del vídeo que incluye.

Alejandro Aravena
Bueno, a lo que quería ir. Esto me hizo pensar. Una vivienda no es sólo un espacio o un número de metros cuadrados. Es un lugar donde vivir, probablemente durante muchos años, y a veces durante el resto de la vida. Es una inversión que se hace una o dos veces en la vida como norma general, y por lo tanto tiene que cubrir las necesidades, no solo actuales, sino también futuras.

Generalizar está mal, lo sé, pero dejadme que lo haga (para eso es mi blog :p ).

La gente, cuando paga una vivienda, lo hace a costa de muchos años de sueldo, esfuerzo, trabajo, hipoteca... ¿Es justo que se pase 30 años pagando por un cascarón que deberá reformar para tener una calidad de vida acorde con lo esperado en su sociedad?

Para muchos, si. Los mínimos legales establecidos son suficientes para garantizar un confort mínimo durante un periodo de tiempo relativo y/o hasta que los materiales empiecen a deteriorarse.

Desde mi punto de vista (y generalizando):
  • El tiempo que tarda en deteriorarse el material suele ser menor del que se tarda en pagar la hipoteca.
  • Y por otro lado los mínimos legales que se establezcan en el futuro serán superiores que los establecidos en un inicio para esa vivienda.
Por lo tanto, antes de acabar de pagar la hipoteca hay que hacer una reforma casi obligatoria y necesaria.

Todos de pequeños hemos querido que nuestros hogares fueran mejores: no oír a los vecinos hacer "cositas" por las noches; poder acercarnos a las ventanas en invierno sin sentir esa extraña corriente de aire dentro de casa; poner la lavadora sin miedo a que se saltaran los "chivatos"... Se ha avanzado mucho desde aquellos tiempos, pero aún hay cosas que mejorar. Sobre todo en el tema del ruido.

Creo (y esto es a título totalmente personal) que si se proyectara un pasito más allá de los mínimos no solo mejorarían las condiciones de habitabilidad y confort, sino que se generaría una confianza en el sector inmobiliario que podría fomentar la rehabilitación y la reforma.
Y para fomentar esa confianza hay que informar a la gente de lo que se ha hecho, se hace y se va a hacer en edificación. Al fin y al cabo, son ellos los que marcan las normas.

Moraleja: No toquemos la moral, y ya que nos pagan por hacer un trabajo, hagámoslo bien.

miércoles, 29 de julio de 2015

Infravivienda

La envidia mal llevada y la avaricia carroñera que hace que queramos hasta las migajas, provocó que se hincharan desmesuradamente los precios de la vivienda. Miles de personas han perdido el dinero de su inversión y otras miles han perdido hasta su hogar, cosa que se sigue repitiendo aún a día de hoy. En algunos casos por pura mierda.

Llamar vivienda a habitáculos que no cumplen las condiciones necesarias de salubridad, higiene o seguridad no solo es engañar, sino jugar con la vida de la gente.


En un país teóricamente civilizado no se deberían permitir estas prácticas. ¿Pero qué se puede esperar si la gente no está informada?
A muchos les importaba el tamaño (ande o no ande, caballo grande), a otros sólo tener un lugar donde dormir...


En el este enlace a El Confidencial se trata el tema de las viviendas "Subprime". Una aberración chabolera con la que se embolsaron millones por basura urbanística. Todos lo permitieron. Muchos incluso lo buscaron. Así acaban las cosas...

Pues eso. Que sirva de reflexión. Por mucho que pagues por la mierda, nunca se convertirá en oro.