Llamar vivienda a habitáculos que no cumplen las condiciones necesarias de salubridad, higiene o seguridad no solo es engañar, sino jugar con la vida de la gente.
A muchos les importaba el tamaño (ande o no ande, caballo grande), a otros sólo tener un lugar donde dormir...
En el este enlace a El Confidencial se trata el tema de las viviendas "Subprime". Una aberración chabolera con la que se embolsaron millones por basura urbanística. Todos lo permitieron. Muchos incluso lo buscaron. Así acaban las cosas...
Pues eso. Que sirva de reflexión. Por mucho que pagues por la mierda, nunca se convertirá en oro.
